La capital de Irlanda es conocida por ser el epicentro de la producción y distribución de la famosa cerveza Guinness. Es muy probable que empieces o termines tu aventura en esta localidad, así que aprovecha para explorar su historia y su cultura, pero sobre todo no te olvides de pasar por el magnífico The Temple Bar! Visitar Dublín en un día es imprescindible en tu viaje a la Isla Esmeralda, y enseguida te lo demostramos.
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Dublín, la capital de la Isla Esmeralda
El asentamiento de la población se empezó a formar alrededor del Siglo I a.C. como Eblana Civitas, pero no es hasta el 841, cuando los vikingos establecen la ciudad como Dubh Linn, que significa laguna negra. La razón es que se formaba una laguna por el estancamiento del río Poddle. Acutalmente, este mismo punto está ocupado por el Parque Dubh Linn Gardens.
La ciudad es habitada por poco más de medio millón de habitantes y gozan de un clima marítimo, con veranos frescos de 20 ºC de media, y inviernos suaves con 8’8 grados. Además, es la región de Irlanda con el menor promedio anual de lluvia. Lástima que nosotros no tuvimos suerte porque sí llovió…
Nuestra visita a Dublín en un día fue durante las fiestas de navidad, cuando la localidad está decorada con luces y atuendos por todas partes. Sabemos que viajar en diciembre puede resultar un poco arriesgado por la meteorología, pero es temporada baja y si el tiempo te lo permite podrás disfrutar de la ciudad y de las vistas tranquilamente. Nos impactó ver el ayuntamiento, enfrente del río, con su fachada entera iluminada con un audiovisual.

Los 5 mejores lugares que ver en Dublín
Visitar Dublín en un día no da para todo, así que te dejamos los lugares imprescindibles que no te puedes perder.
The Temple Bar, empezamos por uno de los mayores iconos de la capital. El pub irlandés más famoso de la isla fue creado en 1840 y está situado en la zona con más ocio de Dublín, Temple Bar. Que tengan el mismo nombre provoca que no sea fácil encontrar la dirección exacta, pero vale la pena perderse por estas hermosas calles y explorar todos sus rincones.
Guinness Storehouse, la mayor atracción turística de Irlanda. Desde su obertura en el 2000, ha recibido más de veinte millones de visitantes. En este edificio puedes disfrutar de todo el proceso de producción de la cerveza, de la increíble historia de su creador, Arthur Guinness, de la distribución, de la publicidad,… hasta llegar a la última planta, donde te bebes una auténtica Guinness con vistas a toda la ciudad.

Phoenix Park, y sus incontables ciervos. Es el parque urbano más grande de Europa con 700 hectáreas de extensión, en el que puedes disfrutar de la compañía de ciervos. Nuestra experiencia fue rápida pero tuvimos la suerte de interactuar con estos bellos animales y darles algo de comer.
El Castillo de Dublín. Antiguamente, en el año 930, los vikingos asentaron este lugar como una fortaleza. Más tarde, en el 1204, el rey Juan de Inglaterra empieza la construcción de lo que sería el Castillo de Dublín actual, a pesar que su arquitectura ha ido evolucionando.
La Catedral de San Patricio, y a 10 minutos, la Catedral de la Santísima Trinidad. Dos construcciones con más de 800 años de historia que se han convertido en atracciones turísticas por su belleza arquitectónica y las vidrieras del Siglo XIX. Puedes llegar a pie perfectamente, pues se encuentran en el centro de la ciudad, cerca de la Guinness.
Cómo llegar a Dublín
La capital de Irlanda se sitúa al este de la isla, a 167 kilómetros al sur de Belfast. Para llegar a la ciudad tienes diferentes opciones.
Cómo llegar a Dublín en avión
Llegar en avión es la forma más económica, rápida y sencilla. El aeropuerto de Dublín ofrece vuelos regulares desde la mayoría de las ciudades importantes de Europa por un precio razonable.
Nosotros volamos hasta la capital de Irlanda desde Barcelona, ida y vuelta, por un precio de 98 € comprando los billetes dos meses antes. Escogimos Ryanair por su bajo precio respecto las otras compañías aunque esta no sea nuestra favorita. Tuvimos un percance en el aterrizaje a la isla, lo puedes leer en el artículo de nuestro primer día Irlanda, Belfast en un día.
» Cómo ir del aeropuerto de Dublín al centro de la ciudad
El bus línea 16 y el bus línea 41 tienen una frecuencia de salida de 15 minutos y trayecto de 45. Su precio es de 3 € que se paga al mismo conductor.
Existen dos autobuses exprés, el Airlink y el Aircoach, con una frecuencia cada 10 minutos, un recorrido de 40 y un precio de 7 € solo ida o 12 € ida y vuelta. Estos billetes se pueden comprar online, en el aeropuerto o también al conductor del autobús.
El taxi es la opción más rápida pero también la más cara. Que te lleven desde el aeropuerto de Dublín hasta el centro cuesta alrededor de 30 €, pero tienes la ventaja que te pueden dejar en una ubicación concreta!
La última alternativa es alquilar un coche en el aeropuerto de Dublín para disfrutar de Irlanda sin horarios ni ubicaciones concretas. Nosotros escogimos la compañía Hertz y nos fuimos directos a visitar Irlanda del Norte.
Cómo llegar a Dublín en ferry
Los puertos de Liverpool o Holyhead de Gales son los únicos de Europa que ofrecen ferrys para el trayecto marítimo hasta Dublín. Por tanto, llegar a la capital de Irlanda en coche es posible, aunque continuará siendo desde otra isla…
La frecuencia semanal es menor que los ferrys hasta Belfast. En este caso hablamos de 12 trayectos semanales y una duración de dos horas aproximadamente. Como puedes ver, llegar en ferry es una opción un poco complicada.
Cómo llegar a Dublín en coche
Para llegar a Dublín en coche puedes subirte a un ferry como te hemos mencionado anteriormente, o alquilar un coche en otra ciudad de Irlanda y trazar el recorrido hasta la capital. Nosotros cogimos el coche en Dublín, pero quizás tu aterrices en Belfast. El trayecto entre estas dos ciudades es de 1 hora y 45 minutos aproximadamente.
Cómo llegar a Dublín en tren o en bus
Llegar en transporte público es posible tanto en tren como en bus. La línea de tren Belfast-Dublín cuesta 20 €, con una duración y frecuencia de 2 horas. El bus quizás sea un pelín mas incómodo pero tarda igual y cuesta la mitad, 10€. También existen líneas de bus desde ciudades más lejanas como Galway, Cork o Derry Londonderry.
Curiosidades de Dublín
Visitar Dublín en un día de navidad es una pasada! En los países del norte de Europa apuestan mucho por esta época y su increíble decoración así lo demuestra.
El puente Ha’Penny Bridge es el más famoso y fotografiado de Dublín por su curiosa estructura. La traducción significa medio penique, importe que reclamaba el barquero antiguamente para pasar de un lado a otro de río.

La capital de Irlanda cuenta con la segunda escultura más alta del mundo, el Spire. Una aguja gigante de 120 metros. Según dicen, fue construida para que los ingleses la vieran desde Inglaterra. Si quieres llegar hasta ella, se situa en la zona O’Connell Street.
Los dublineses y las dublinesas son muy simpáticos y amables. Tuvimos alguna bonita experiencia que seguro que no olvidaremos.


Día 6: Dublín en un día
En el artículo anterior, Día 5: excursión a los Cliff-Moher te explicamos que llegamos a la capital el día anterior por la tarde y dimos un paseo por el centro. Disfrutamos de la decoración navideña y, sobre todo, del mítico The Temple Bar.
El último día en Irlanda tenía dos objetivos principales, a parte de coger el avión de vuelta, claro. Visitar la mítica fábrica de la Guinness, e intentar ver los ciervos de Phoenix Park. Pasamos la noche en el hostal compartiendo habitación con una joven inglesa por solo 19€ por cabeza, almuerzo incluido.
A las nueve de la mañana fuimos a buscar el coche que se encontraba en un parking cercano para ir hasta uno de los lugares con más repercusión/interés de Dublín, la Guinness. El precio de entrada es de 18 €, aunque puede parecer un poco caro, te podemos decir que vale mucho la pena descubrir su historia y cómo se fabrica esta cerveza.
El recorrido te lleva por distintas plantas, cada una de ellas representa una fase de la Guinness, desde la selección de los ingredientes hasta que te la sirven en la mesa.
La guinda del pastel es el último piso, donde, además de “regalarte” una Guinness, puedes ver Dublín desde uno de los puntos más altos de la ciudad.
Eran las doce y empezaba a llover, pero seguíamos con nuestra intención de ver los ciervos de Phoenix Park. Una vez en el recinto, seguimos conduciendo por la carretera para intentar localizar los animales, ya que el parque tiene un perímetro de 16 kilómetros. Tras poco tiempo de búsqueda, tuvimos la suerte de encontrarlos y poder ir hacia ellos.


Es importante que lleves algo de comida para que se acerquen a ti y puedas acariciarlos, nosotros por ejemplo teníamos pan. No obstante, tuvimos un percance porque dos ciervos golpearon con los cuernos porque querían más pan. Evidentemente no sufrimos ningún daño, pero ve con cuidado!
Alrededor de las 14:00h arrancamos hacia el aeropuerto porque teníamos que devolver el coche y comer un poco. A las 17.10 cogimos el avión de vuelta, esta vez sin ningún problema, pero conscientes que terminaba el magnífico viaje de amigos en Irlanda.

Terminamos nuestra visita a la Isla Esmeralda, esperemos que tu también te animes a descubrirla y disfrutes de sus vistas.
Si quieres ver un resumen del viaje, dirígete al artículo: 6 días en Irlanda
Dónde comer y beber en Dublín
La capital de Irlanda es más conocida por sus pubs y la Guinness que por su gastronomía, aunque te pedimos que pruebes sus fish & chips en tu visita a Dublín en un día.
Cualquier pub de la zona urbana Temple Bar será de tu agrado seguro. Pero si quieres disfrutar del auténtico ambiente irlandés, de su música en directo y viajar 200 años atrás, entra en The Temple Bar.
En esta misma zona se encuentran diferentes bares y restaurantes para comer algo rápido como hamburguesas, bocatas o fish & chips. No obstante, si quieres degustar su plato típico, el Irish Stew, estofado con carne de cordero, patatas, cebolla y perejil, busca algún restaurante en el link que te dejamos.


Dónde dormir en Dublín
La ciudad ofrece una amplia oferta de alojamientos de muchos estilos. Dormir en una habitación privada tiene un coste de 20 € pero solo puedes ser dos. Un apartamento cuesta 30€, dispones de más espacio y hay disponibles para más de dos viajeros. El hotel es la opción mas cara, por unos 60 € la noche por persona.
Nosotros optamos por dormir en un hostal, concretamente en el Ashfield Hostel y fue una experiencia genial. Compartimos una de las dos literas de nuestra habitación con una chica inglesa por un precio de 19 € la noche con almuerzo incluido!